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Críticas y artículos
Entrevista por Zeneida Sardà
El placer de crear con honradez
Una ventolera imprevisible y fría apartaba los gases de los coches que se agolpaban en bloques ante el semáforo de la calle Comtal. Francesc Espriu, el amigo pintor, llegó puntual. Al fondo de la Via Laietana, la frágil silueta de las grúas del puerto se diluía lentamente en la luz grisácea de la tarde. Habíamos quedado en ir a ver Ramon Calsina al atardecer, para no interrumpirle el trabajo: «Mientras tiene luz, pinta», me había explicado Espriu.
Avel·lí Artís-Gener
Prólogo del libro "Ramon Calsina"
MI RAMON CALSINA
Me complace extraordinariamente aparecer en una monografía dedicada a Ramon Calsina y el hecho evidencia, una vez más, la inmensa fuerza del motor de la vanidad; es posible que de este acto de confesión -formulado así, francamente, y de buenas a primeras- espero, si no la expiación, la benevolencia del lector.
Me gusta mucho que se haya reunido en un libro monográfico una bella muestra -y muy completa- de la obra de Ramon Calsina i Baró, el pintor viviente más grande de la Cataluña actual.
Joan Oliver
El Món - 26 de noviembre de 1982
Ramon Calsina y la pintura “De nuestro tiempo"
Ramón Calsina ha cumplido ochenta años. Por experiencia propia se lo que ha significado haber vivido en Cataluña lo que llevamos del siglo XX, uno de los mas agitados de los tiempos modernos. Unos años revueltos i quizá invertidos en el orden moral, económico y cultural. Años, por lo tanto, difíciles en todos los sentidos y especialmente para un artista –en este caso un pintor de vocación auténtica y oficio bien aprendido como Ramon Calsina. Un hombre que hace mas de sesenta años que dibuja y compone pintura y que se ha forjado un estilo propio, inconfundible al que se ha mantenido fiel, no sin experimentar una natural evolución y un perfeccionamiento sucesivo.
Manifiesto Avui
1983
Ramon Calsina: un pintor siempre vigente
A veces nos acusan de olvidadizos, a menudo de distraídos y, lo que es peor, de desagradecidos o autodestructivos. Todo ello es grave y no hay duda que son factores que nos alejan del reencuentro de nuestra identidad. Son lujos que no nos podemos permitir si no queremos correr el riesgo de desaparecer.
Joan Perucho
Avui - 17 de marzo de 1983
"El espejo"
Meses atrás, desde las páginas de “El Món”, Joan Oliver reivindicaba la gran figura, ingratamente olvidada, de Ramón Calsina. Ahora, desde esta sección, una de las primeras cosas que me apresuro a hacer es unirme a este acto de justicia solicitado por la voz del poeta.
Avel·lí Artís-Gener
Serra D’Or - Febrero 1984
Con Ramon Calsina
Aquellos que sueñan y enseñan a soñar
No debe ser lo que entendemos por educación que comience estas líneas citándome a mí mismo, pero no se me ocurre otra manera de entrar en materia. Una entrañable amiga mía -que hasta entonces ignoraba la obra y la persona de Ramon Calsina-, acostumbrada como está a mi talante inclinado a la hipérbole, quería conocer detalles respecto al quehacer de nuestro gran pintor, al cual había pensado entrevistar para la televisión, en un programa cultural en el que intervenía cada semana. Me pedía una definición que la orientara y le dije:
Doctor Scòpius
Avui - 22 de mayo de 1984
El sueño de Calsina
He visitado la exposición de homenaje al pintor Ramon Calsina que han instalado en el sótano del gran castillo misterioso que hay en la esquina del Passeig de Gràcia con la Ronda de Sant Pere.
He de confesar que nunca había podido ver tanta obra de Calsina junta, y os puedo asegurar que su gran unidad, presidida por aquella sonrisa mágica tan singular, me ha tocado una fibra muy sonora.
Josep M. Espinàs
Avui - 7 de junio de 1984
Calsina: acto de justicia
Si los designios del Señor son inescrutables, también lo son –al menos para mi- los mecanismos por los cuales un artista triunfa. O no triunfa. Me refiero al triunfo en vida, porqué yo creo que a la larga siempre hay justicia. Llega un momento –aunque haya pasado un siglo- que un pintor que era bueno es considerado efectivamente bueno.
Pero es evidente que en la valoración del arte no tan solo cuenta la calidad sino también las circunstancias de la época, la moda, la personalidad humana del artista, toda una serie de factores que influyen en la visión que de un pintor, de un escultor, de un arquitecto, de cualquier artista plástico tienen sus contemporáneos.
Gerard Vergés
Avui - 28 de abril de 1987
Elogio de un pintor demasiado poco conocido
El cielo es de un rosa proletario. La calle aparece nevada, cubierta de una nieve urbana y sucia. Y, en medio de la calle, hay un joven agonizando o muerto -¡qué más da!- y una mujer que se le acerca. Más lejos, se ve otra mujer con una cesta. Las dos mujeres van tocadas con dos pañuelos negros de campesinas. Las faldas largas hasta los pies. Son mujeres robustas, antiguas, de otro tiempo. Hace frío, un frío inclemente de suburbio. En primer término veo una máscara de cartón y unos libros y una barra de pan que cruje y es dorada. Yo soy un niño y ando sobre la nieve, los pies helados, helado el aliento, muy abiertos los ojos azules. Esto es un sueño. Esto es, también, un cuadro de Ramón Calsina.
Albert Jané
Cavall Fort - Junio de 1987 (núm. 598)
El pintor Ramon Calsina
Debemos la portada de este número de Cavall Fort a la colaboración generosa y excepcional de Ramon Calsina, pintor famoso, autor de una obra pictórica importante y conocido también como dibujante y cartelista.
Josep Maria Cadena
La Vanguardia
RAMON CALSINA, O EL AMOR HECHO SÁTIRA
El arte de Ramon Calsina -nuevamente ofrecido al público en la actual exposición de "La Pinacoteca"-, ha provocado siempre encendidas filias y fobias. Calsina, a quien no se le discute su gran oficio de pintor y al que se alaba ampliamente por sus cualidades de dibujante, recibió antaño casi brutales ataques, que aún colean, por su temario y la visión realista que tiene del mundo. Al escribir ahora respecto a él y su obra yo quisiera ser objetivo y advertir los pros y contras, pero en el caso de que no se me quiera reconocer el honesto deseo de quedarme en un justo fiel, no me importa que se me coloque entre los admiradores del artista.
Miquel Alzueta
Avui - 14 de marzo de 1990
Ramon Calsina, la línia recta
Ramón Calsina nació con el siglo. Sus casi noventa años de hoy le confieren una amplitud de miras y un gran saco de recuerdos y anécdotas y una gran carga de sabia experiencia y una divertida mirada. Hijo de trabajadores del Poblenou, ha dedicado su vida a la pintura bajo un especial lema: “Ni literatura, ni Freud, ni hostias, sólo dibujar y pintar”.
Josep M. Espinàs
Avui - 13 de diciembre de 1990
Un libro a tiempo
Nunca he visto personalmente a Ramón Calsina, el pintor. Y confieso que su obra solo la he conocido un poco, y ya muy tarde. Y si añadimos que yo no soy crítico de arte, ¿lo que yo diga puede tener algún interés? Ningún interés de amistad o de clientela, esto es seguro.
Pilar Rahola
Avui - 26 de mayo de 1991
La frase, que es de Jaume Fuster, ayer me la comentaba Tísner: “Nuestra cultura es una cultura de olvidos”. A diferencia de otras culturas, que no sólo disfrutan de una memoria excelente, sino que incluso tienden a engullir todo aquella que late más o menos cerca, indiferentemente de sus orígenes, nosotros nos permitimos el lujo de restringir todo lo que podemos de nuestra memoria cultural.
Pere Calders
Avui - 13 de diciembre de 1992
EL DELANTAL DE PERE CALDERS
Ojalá sepa explicar con acierto lo que voy a decir, o que se me conceda el beneficio de ser justamente interpretado. La muerte deprime siempre y cuando se trata de la desaparición de una persona querida, de un amigo admirado o de alguien que nos ha influido para bien a lo largo de muchos años, el sentimiento es de profunda desolación.
Julian Gállego
ABC - 1997
RAMÓN CALSINA, EL IRÓNICO
Centro Cultural Conde Duque (Madrid)
En el catálogo de esta inusitada exposición, de un artista muerto hace un lustro y casi desconocido para los madrileños de hoy, Enric Jardí traza una breve y sustanciosa biografía del pintor: Ramón Calsina nace en 1901, en Poble Nou, hijo de un panadero cuyos productos vendía la madre en la contigua panadería o repartía a domicilio el niño por la barriada, contigua a Barcelona.
